miércoles, 7 de noviembre de 2012

Lechuza atropellada

Además de los mamíferos carnívoros, de los que ya he hablado en varias ocasiones, en especial los mustélidos, el otro grupo de animales amenazados más afectado por los atropellos es sin duda el de las rapaces nocturnas. En estas aves, los hábitos nocturnos impiden la utilización de las corrientes térmicas ascendentes para volar, por lo que el vuelo resulta energéticamente muy costoso, habiendo optado por utilizar posaderos (“perchas”) en zonas de mayor densidad de presas a modo de atalaya desde donde cazar. Las carreteras con sus señales de tráfico, mojones, postes telegráficos, etc. constituyen áreas ideales de caza. Son además aves de vuelo bajo, lo cual motiva que el cruce de una carretera suponga una alta probabilidad de colisión. Hace unos días me encontré con una pobre lechuza común Tyto alba atropellada en una carretera del concejo de Cudillero, limítrofe con Salas.


He buscado varios datos para comprobar la magnitud de esta amenaza para la lechuza, y los datos son escalofriantes: 57 lechuzas muertas en el campo de Cartagena en una década; 178 lechuzas muertas al año en la provincia de Salamanca; 140 lechuzas al menos muertas por atropello en 2008 en Asturias. Los disparos para esta rapaz vienen de todos lados, ya que a los innumerables atropellos se suma la destrucción de las viejas construcciones donde anida, el empleo de rodenticidas que las acaba envenenando, las que resultan muertas por disparos o por las viejas supersticiones. Negro futuro para nuestra pobre curuxa.


Las recientes plagas de roedores en los campos castellanos tienen mucho que ver con el declive de esta y otras rapeces nocturnas, ya que no hay mejor controlador de las poblaciones de esos animales. A pesar de la mala fama con la que cargan hace mucho tiempo, pocas especies de nuestra fauna son más beneficiosas para la agricultura. En algunos lugares ya han empezado a emplearse en el control de plagas, aquí, como casi siempre, vamos por detrás.

2 comentarios:

  1. Hace unos años vi una apoyada en la entrada de un prao cercano a mi casa. No tenía ni idea que fuese tan frecuente y al mismo tiempo tan victima.
    Un placer leerte. Gracias.

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  2. Gracias a ti por seguirme. Yo sabía que caían bastantes en atropellos, pero al leer la magnitud de los números me sorprendí muy desagradablemente. En muchos sitios donde anidaba la curuxa ha desaparecido, y esa es una muy mala noticia.

    Un saludo cordial.

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