martes, 27 de marzo de 2012

La ardilla que cruzó la carretera

Hace unos cuantos días viajando en coche por una carretera de Tineo se me cruzó delante una preciosa ardilla roja Sciurus vulgaris. Dado que iba despacio y era una vía bastante aislada me dio tiempo a parar y esperar a que terminase de cruzar, por lo que pude observarla unos segundos y hasta hacerle una fotografía antes de que se perdiera al otro lado.


Curiosamente, ese mismo día en el vecino concejo de Allande había localizado otro ejemplar, aunque este no había tenido tanta suerte. Intentó cruzar en una zona de mayor tráfico y donde los coches van a mayor velocidad, y allí terminó sus días el pobre animal. El atropello era muy reciente, de 1-2 días.


Las ardillas, a diferencia de la mayoría de los roedores, tienen actividad puramente diurna. En la época reproductora, que se inicia a finales del invierno, los machos pueden trasladarse a grandes distancias en busca de alguna hembra con la que reproducirse, a la que localizan por medio del olfato. Quizá las observaciones de este día tengan que ver con el puro deseo sexual.

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