En mi anterior entrada apuntaba como durante estos primeros días del otoño, en días soleados, podemos ver las últimas poblaciones de varios caballitos del diablo en aguas tranquilas y remansadas. Entre estas poblaciones están, ahora sí, las de la especie Lestes viridis, un precioso odonato de colores verdes cobrizos, tanto las hembras como los machos, sin estar recubierto de azul, como otras especies del género. En reposo, las alas permanecen separadas del cuerpo, estas alas son relativamente pequeñas, hialinas, y presentan el pterostigma de color pardo claro.
Lestes viridis es un caballito del diablo de vuelo tardío, de hecho yo no lo he visto nunca antes del mes de septiembre, aunque aparece en agosto en Asturias, y se distribuye por el centro y sur de Europa. En las pequeñas colonias de la especie, como la que estuve contemplando durante un buen rato, los machos defienden pequeños territorios que dominan desde los posaderos en los que se establecen. De hecho, en esta pequeña colonia todos los individuos que fotografié eran machos, reconocibles por sus apéndices anales situados al final del abdomen.
Estos apéndices le sirven al macho para sujetar a la hembra por la parte anterior de la cabeza durante la cópula, que en estos insectos es muy característica. Aquí se puede ver la primera parte de esta cópula, en la que se puede apreciar, entre otros rasgos de dimorfismo sexual, como el abdomen de la hembra es más grueso que el del macho.
A diferencia de otros odonatos, esta especie no pone los huevos en el agua, sino que la hembra los inserta en pequeños arbolillos de la ribera de los cauces de agua. Por eso estos caballitos viven siempre en riberas con abundante arbolado, donde las puestas pasarán el invierno para eclosionar en cuanto mejore el tiempo.
Tineo y Salas ocupan la mayor parte del área centroccidental asturiana. Vertebrados en torno al río Narcea, su relieve se articula en torno a un gran conjunto de sierras y altiplanicies de mediana altitud. Presentan un conjunto faunístico representativo de la Asturies interior, entre la costa y la alta montaña de la Cordillera Cantábrica.
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martes, 2 de octubre de 2012
martes, 25 de septiembre de 2012
Los últimos caballitos del diablo
En estos últimos días del verano y principios del otoño vuelan alrededor de los cursos de agua tranquilos los últimos caballitos del diablo, aunque en algunas especies el periodo de vuelo se extiende a octubre e incluso noviembre si el tiempo viene soleado. En un pequeño arroyuelo de Salas me detengo a observar varios ejemplares del caballito de diablo azul Calopteryx virgo, entre ellos una hembra cazando pequeños insectos que una vez y otra vuelve a su mismo posadero en una hoja de zarza.
Las hembras de esta especie se diferencian bien por su tono verdoso y por las alas con una venación en tonos marrones; aquí se puede ver con las alas abiertas, donde se puede observar su pterostigma de color blanquecino.
Los caballitos del diablo, a diferencia de las libélulas, no suelen alejarse de los cursos de agua. Tras un rato cazando llegó un macho a su lado...
En este caso, el macho de Calopteryx virgo, a diferencia de los que refería en una entrada anterior, es azul muy marcado en lugar de verde y posee la base de las alas transparente y no negruzca, por lo que parece corresponder con la forma o ssp. meridionalis.
Las hembras de esta especie se diferencian bien por su tono verdoso y por las alas con una venación en tonos marrones; aquí se puede ver con las alas abiertas, donde se puede observar su pterostigma de color blanquecino.
Los caballitos del diablo, a diferencia de las libélulas, no suelen alejarse de los cursos de agua. Tras un rato cazando llegó un macho a su lado...
En este caso, el macho de Calopteryx virgo, a diferencia de los que refería en una entrada anterior, es azul muy marcado en lugar de verde y posee la base de las alas transparente y no negruzca, por lo que parece corresponder con la forma o ssp. meridionalis.
martes, 14 de agosto de 2012
Caballito del diablo
En los arroyos de aguas limpias y claras de muchas zonas de Asturias, incluyendo por supuesto los concejos de Salas y Tineo, se encuentran estos días pequeñas poblaciones del hermoso y fascinante caballito del diablo azul (el cual, a pesar de recibir este nombre, presenta un marcado tono verde metálico) Calopteryx virgo. Probablemente sea ésta la especie más abundante en nuestra tierra dentro del grupo de los odonatos, aunque su presencia está muy relacionada con la altitud, a partir de los 500 m se hace muy escasa y por encima de 1.000 m desaparece.
Hace un par de días me entretuve observando a una pequeña población de este caballito del diablo y su peculiar comportamiento. Los machos se agrupan en pequeñas colonias donde defienden un pequeño territorio, seleccionando dentro de él los mejores posaderos y expulsando a otros congéneres cuando lo sobrevuelan. La colonia donde fotografié a estos machos, de unos pocos metros cuadrados de extensión, agrupaba unos 7 ejemplares, y no detecté ninguna hembra.
Los caballitos del diablo se diferencian de sus parientes las libélulas básicamente por dos rasgos: el presentar las alas juntas en reposo y no separadas; y por el contrario tener los ojos en el rostro bien separados y no juntos. Son pequeñas joyas de nuestra naturaleza cada vez más escasas, ya que si bien otras especies pueden soportar pequeños grados de contaminación, Calopteryx virgo precisa de aguas limpias y bien oxigenadas. Los ejemplares adultos volarán hasta septiembre.
Hace un par de días me entretuve observando a una pequeña población de este caballito del diablo y su peculiar comportamiento. Los machos se agrupan en pequeñas colonias donde defienden un pequeño territorio, seleccionando dentro de él los mejores posaderos y expulsando a otros congéneres cuando lo sobrevuelan. La colonia donde fotografié a estos machos, de unos pocos metros cuadrados de extensión, agrupaba unos 7 ejemplares, y no detecté ninguna hembra.
Los caballitos del diablo se diferencian de sus parientes las libélulas básicamente por dos rasgos: el presentar las alas juntas en reposo y no separadas; y por el contrario tener los ojos en el rostro bien separados y no juntos. Son pequeñas joyas de nuestra naturaleza cada vez más escasas, ya que si bien otras especies pueden soportar pequeños grados de contaminación, Calopteryx virgo precisa de aguas limpias y bien oxigenadas. Los ejemplares adultos volarán hasta septiembre.
lunes, 2 de mayo de 2011
Los primeros caballitos del diablo
Los caballitos del diablo conforman junto con las libélulas el orden odonatos, dentro de los insectos. Se diferencian de éstas, básicamente, por presentar los ojos separados en lugar de juntos, y porque en posición de reposo pliegan las alas juntas y hacia arriba.
Dentro de los caballitos del diablo, la familia de los calopterígidos es una de las más extendidas en Asturias; esta familia se distingue por la bella coloración de ahí la etimología del nombre, kalós pterón: alas bellas. Una de las especies más abundantes es el caballito del diablo azul (o en ingles "beutiful demoiselle") Calopteryx virgo. Este caballito del diablo posee un tamaño mediano, entorno a los 55 mm y una envergadura alar superior a los 65 - 70 mm. Por estas fechas aparecen los primeros adultos, como éste macho inmaduro que fotografié hace dos días en la ribera del Narcea, en Tineo.
Como su nombre indica, esta especie presenta un bello color azulado. La característica que mejor identifica a la especie es la presencia de un color azul cobalto en las alas de los machos, salvo en la base que son ligeramente hialinas. El abdomen es casi del mismo color que las alas. Sin embargo, como ocurre con el ejemplar de las fotos, los machos jóvenes presentan alas de un color pardo-cobrizo, muy similar al de los especímenes hembras. Se distinguen de estas en la ausencia de las manchas blancas presentes en el ápice de las alas de las hembras.
Para ir secando las alas y facilitar que vayan adquiriendo su color, las separan y extienden en toda su longitud, como se puede observar a continuación.
En la cabeza poseen un par de ojos globosos, laterales y bastante separados, que en el caso del ejemplar de las fotos son de color pardo, pero que irán adquiriendo un tono más oscuro. Este caballito del diablo, como por otro lado ocurre con casi todos sus parientes, requiere una elevada calidad del agua para vivir, y presenta una amplia distribución a traves de toda Eurasia, desde la Península Ibérica hasta el Japón.
Para el que quiera saber algo más sobre caballitos del diablo y libélulas recomiendo esta página sobre las especies irlandesas, muy interesante.
http://www.habitas.org.uk/dragonflyireland/index.html
Para el que quiera saber algo más sobre caballitos del diablo y libélulas recomiendo esta página sobre las especies irlandesas, muy interesante.
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