Rabia me da que prácticamente todas las entradas del blog acerca de mamíferos versen sobre animales muertos...Pero bueno, como la mayor parte de ellos son nocturnos o crepusculares y muy difíciles de observar en libertad, y las carreteras ofrecen por desgracia un suministro continuo. En particular en Salas y Tineo, como en los concejos adyacentes, es especialmente desgraciado el corredor del Narcea.
En esta carretera, como ya he comentado otras veces, la principal víctima es la marta, de la que este año he contabilizado 7 atropellos. Pero en ocasiones se observan especies diferentes, como otros mustélidos (nutrias o turones), cánidos (zorros) y una nueva que no había visto hasta la semana pasada, una gineta Genetta genetta.
Un carnívoro inconfundible, precioso, con ese pelaje gris y negro que le sirve para camuflarse y pasar desapercibido entre las sombras de la noche, porque la gineta es sobre todo un cazador nocturno. Perteneciente a la familia de los vivérridos, de la que parece ser el único representante ahora que el meloncillo se ha cambiado de equipo, y originario de África, parece que introducida por el hombre en nuestras latitudes. Si hasta ahora se aceptaba que habían sido los árabes, ahora parece que puede remontarse más en el tiempo y que fueron los romanos los primeros responsables. En todo caso, se ha adaptado perfectamente, y presenta una distribución continua por la Península Ibérica y el sur de Francia.
En Asturias se encuentra en todo tipo de ambientes, aunque parece precisar la cercanía de ambientes rocosos o de arroyos. No es frecuente, aunque tampoco rara. Su periodo reproductor es largo, ya que el celo comienza en enero, y la emancipación de los jóvenes tiene lugar a finales de verano, en agosto y septiembre. Es precisamente este hecho, y la necesidad de buscar nuevos territorios, lo que vuelve a estos animales jóvenes más vulnerables, y el que yo encontré el otro día responde plenamente a este hecho. Una joven gineta que no podrá desarrollarse, un esfuerzo de 8 meses desperdiciado.
El animal lo localicé en el tramo de carretera entre Soto de los Infantes y el embalse de la Ribera. Con la pena que me da que estos preciosos animales además de atropellados acaben hechos un cromo, aplastados contra el asfalto y con todas las tripas fuera, tras documentar el atropello lo aparté al margen de la vía. Allí, al menos, tal vez sirva de alimento a los carroñeros.
Tineo y Salas ocupan la mayor parte del área centroccidental asturiana. Vertebrados en torno al río Narcea, su relieve se articula en torno a un gran conjunto de sierras y altiplanicies de mediana altitud. Presentan un conjunto faunístico representativo de la Asturies interior, entre la costa y la alta montaña de la Cordillera Cantábrica.
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martes, 18 de septiembre de 2012
jueves, 12 de abril de 2012
Una marta rescatada y otra que no pudo ser
Hace unos días viajando por el corredor del Narcea, ya pasado el embalse de Pilotuerto, me fijé en que a la derecha de la carretera destacaba el perfil inconfundible de una marta Martes martes aparentemente atropellada. Así que como suelo hacer cuando es posible paré el coche un poco más adelante para hacerle alguna foto al pobre bicho.
Pero cual fue mi sorpresa al ver que el animalín se movía, sí, se movía. Estaba atontado pero aún vivo. Así que lo cogí para apartarlo del arcén, porque sí por alguna causa volvía a la carretera fijo que alguno de los coches que por ahí pasan a toda velocidad terminaba de rematarlo.
Una vez que lo llevé a lugar seguro cerca de mi coche lo miré mejor a ver que le ocurría, y por suerte parecía tener tan sólo un golpe en la cara, por el que manaba algo de sangre pero nada grave. Llamé entonces a la Guardería de Medio Ambiente del Principado para que viniese a por él, un guarda llegó al poco rato y lo recogió. Una vez recuperado fue devuelto a su medio natural.
Esta tarde por la misma zona me he vuelto a encontrar con otra marta atropellada, por desgracia este ejemplar estaba muerto y bien muerto.
El año pasado, por estas mismas fechas, ya comenté en el blog el hallazgo de otros dos ejemplares en la misma zona. Se trata de un tramo de carretera entre la cola del embalse de Pilotuerto y el cruce del Puente del Infierno, entre Tineo y Cangas del Narcea. Un notable punto negro para la marta, que por otro lado es realmente difícil de localizar atropellada en otros lugares.
Ah, por cierto, sin duda no se trataba del mismo ejemplar, porque este de hoy era una hembra y el del otro día un macho, como bien se puede apreciar en esta foto.
Pero cual fue mi sorpresa al ver que el animalín se movía, sí, se movía. Estaba atontado pero aún vivo. Así que lo cogí para apartarlo del arcén, porque sí por alguna causa volvía a la carretera fijo que alguno de los coches que por ahí pasan a toda velocidad terminaba de rematarlo.
Una vez que lo llevé a lugar seguro cerca de mi coche lo miré mejor a ver que le ocurría, y por suerte parecía tener tan sólo un golpe en la cara, por el que manaba algo de sangre pero nada grave. Llamé entonces a la Guardería de Medio Ambiente del Principado para que viniese a por él, un guarda llegó al poco rato y lo recogió. Una vez recuperado fue devuelto a su medio natural.
Esta tarde por la misma zona me he vuelto a encontrar con otra marta atropellada, por desgracia este ejemplar estaba muerto y bien muerto.
El año pasado, por estas mismas fechas, ya comenté en el blog el hallazgo de otros dos ejemplares en la misma zona. Se trata de un tramo de carretera entre la cola del embalse de Pilotuerto y el cruce del Puente del Infierno, entre Tineo y Cangas del Narcea. Un notable punto negro para la marta, que por otro lado es realmente difícil de localizar atropellada en otros lugares.
Ah, por cierto, sin duda no se trataba del mismo ejemplar, porque este de hoy era una hembra y el del otro día un macho, como bien se puede apreciar en esta foto.
martes, 27 de marzo de 2012
La ardilla que cruzó la carretera
Hace unos cuantos días viajando en coche por una carretera de Tineo se me cruzó delante una preciosa ardilla roja Sciurus vulgaris. Dado que iba despacio y era una vía bastante aislada me dio tiempo a parar y esperar a que terminase de cruzar, por lo que pude observarla unos segundos y hasta hacerle una fotografía antes de que se perdiera al otro lado.
Curiosamente, ese mismo día en el vecino concejo de Allande había localizado otro ejemplar, aunque este no había tenido tanta suerte. Intentó cruzar en una zona de mayor tráfico y donde los coches van a mayor velocidad, y allí terminó sus días el pobre animal. El atropello era muy reciente, de 1-2 días.
Las ardillas, a diferencia de la mayoría de los roedores, tienen actividad puramente diurna. En la época reproductora, que se inicia a finales del invierno, los machos pueden trasladarse a grandes distancias en busca de alguna hembra con la que reproducirse, a la que localizan por medio del olfato. Quizá las observaciones de este día tengan que ver con el puro deseo sexual.
Curiosamente, ese mismo día en el vecino concejo de Allande había localizado otro ejemplar, aunque este no había tenido tanta suerte. Intentó cruzar en una zona de mayor tráfico y donde los coches van a mayor velocidad, y allí terminó sus días el pobre animal. El atropello era muy reciente, de 1-2 días.
Las ardillas, a diferencia de la mayoría de los roedores, tienen actividad puramente diurna. En la época reproductora, que se inicia a finales del invierno, los machos pueden trasladarse a grandes distancias en busca de alguna hembra con la que reproducirse, a la que localizan por medio del olfato. Quizá las observaciones de este día tengan que ver con el puro deseo sexual.
martes, 31 de enero de 2012
Unas cosillas sobre el lobo
En las zonas altas de los concejos de Salas y Tineo no resulta extraño encontrarnos indicios del paso de lobo Canis lupus, como por otra parte ocurre en buena parte de la geografía asturiana. Estos indicios son principalmente de dos tipos: huellas y excrementos.
Con respecto a las huellas, en algunas obras se habla sobre la posibilidad de diferenciar huellas de perro de las de lobo, pero en realidad resulta muy difícil, por no decir imposible. El tamaño y la forma de las huellas dependen del animal que las haya dejado, pero la huella de un adulto tiene normalmente forma alargada, compacta y apiñada, de tamaño grande , unos 10 cm. Los mejores sustratos para detectarlas son el barro (para mí el mejor) y la nieve. Estas son varias fotos de huellas de lobo.
Identificar huellas puede ser más sencillo si examinamos un grupo de ellas, tales como un rastro. En general, , el lobo deja marcada una sucesión lineal de huellas, propia de los animales que se desplazan al trote, mientras que en caso del perro es mucho más irregular, dejando rastros deambulantes.
Más adecuados que las huellas para registrar el paso de lobos son los excrementos. Se pueden reconocer por dos factores principales: sus características físicas y su disposición.
Aunque dependen también del individuo que los haya dejado en el campo, los excrementos de lobo suelen ser grandes (en especial los de los machos adultos) y muy compactos. La forma suele ser cilíndrica, con un extremo agudo como es habitual en los carnívoros, pero a veces presentan un aspecto alargado y con irregularidades a modo de tirabuzón, casi serpenteantes. Casi siempre hay en ellos presencia de restos de las presas, como huesos o pelos de ungulados silvestres, y tienen un olor fuerte cuando son frescos.
La ubicación de las heces es un factor muy importante a tener en cuenta, y varios estudios han comprobado que cumplen una función en la señalización olorosa y visual del lobo, no siendo depositadas al azar, sino en puntos estratégicos y sustratos que aumentan su eficacia como marcas. Por ejemplo, yo los he encontrado con frecuencia en pleno centro de pistas y caminos forestales, siendo muy visibles, o también cerca de los cruces de estas pistas.
¿Qué población de lobo hay actualmente en territorio asturiano? En un informe que se realizó hace 20 años se concluía que el lobo habitaba en Asturias en unos 5.100 km2, lo que supone casi el 50 % de la superficie. Se consideraba la existencia de seis núcleos poblacionales, uno de los cuales era el definido por las Sierras de Tineo y Los Vientos, así como por las plataformas altimontanas situadas al sur de éstas, comprendiendo los concejos de Salas y Tineo. En el conjunto de Asturias se estimó la presencia de 16-20 grupos familiares, lo que supondría un total de 128-160 lobos, con un único grupo en la zona de Salas y Tineo.
Más recientemente, en un informe titulado «Situación del lobo en Asturias, 2006» realizado por la guardería rural del Principado, se calculó que en la región existen treinta grupos familiares de estos cánidos, con reproducción segura en 21 de ellos. El total de lobos oscilaría entre 205 y 235. Independientemente de los errores de muestreo asociados al primer estudio, basado en encuestas, la población de lobos parece haber aumentado en Asturias, y ya habita la mayor parte del territorio. En concreto, en la mitad occidental ocupa casi todo el espacio disponible, desde la montaña hasta las proximidades de la costa. Esta expansión es evidentemente natural, y nada tiene que ver con las “sueltas de lobos” que a veces salen reflejadas en la prensa como noticia casi sensacionalista.
lunes, 7 de noviembre de 2011
Pobres erizos
El buen otoño del que disfrutamos con temperaturas muy suaves está provocando que muchos animales que podrían estar ya en hibernación continúen ejerciendo su actividad. Uno de ellos es el simpático erizo común Erinaceus europeaus, un pequeño insectívoro que otros años ya desaparece en octubre pero ahí sigue, expuesto a los peligros de la carretera. El erizo es probablemente la víctima más frecuente de los atropellos en Asturias como en otros muchos lugares, el último lo encontré el pasado viernes día 4 de noviembre en Soto de los Infantes, en Salas.
La vida del erizo es sencilla. Entra en hibernación cuando llega el frío, normalmente cuando las temperaturas descienden por debajo de los 10º. Busca un sitio confortable bajo las piedras, entre las raíces de un árbol o cualquier otro lugar, rebaja sus pulsaciones hasta las 20 por minuto y baja su temperatura corporal hasta los 5º. Despierta en marzo o en abril, y en ese momento inicia su periodo reproductor; normalmente tiene dos periodos de celo, en primavera y verano.
La actividad del erizo es nocturna, normalmente crepuscular; este hecho unida a su lentitud y la costumbre de enrollarse como una bola cuando acecha el peligro explica que sea tan sensible a los atropellos. Se distribuye por la mayor parte de Europa.
Erizo común Erinaceus europeaus Hedgehog
La vida del erizo es sencilla. Entra en hibernación cuando llega el frío, normalmente cuando las temperaturas descienden por debajo de los 10º. Busca un sitio confortable bajo las piedras, entre las raíces de un árbol o cualquier otro lugar, rebaja sus pulsaciones hasta las 20 por minuto y baja su temperatura corporal hasta los 5º. Despierta en marzo o en abril, y en ese momento inicia su periodo reproductor; normalmente tiene dos periodos de celo, en primavera y verano.
La actividad del erizo es nocturna, normalmente crepuscular; este hecho unida a su lentitud y la costumbre de enrollarse como una bola cuando acecha el peligro explica que sea tan sensible a los atropellos. Se distribuye por la mayor parte de Europa.
domingo, 25 de septiembre de 2011
Topo ibérico
Hace un par de días me encontré con un cadáver de topo recién muerto, muy entero, en una pista de la sierra del Fondal, en Tineo. Se trata de un topo ibérico, Talpa occidentalis, un endemismo que ibérico que ocupa la mayor parte de la Península, siendo la especie que se encuentra en Asturias. Morfologicamente muy similar al topo europeo, se diferencia de éste básicamente por su menor talla y sus proporciones más modestas.
La morfología del topo ibérico está perfectamente adaptada a la vida subterránea, con un cuerpo cilíndrico cubierto por pelo negro, cola corta y extremidades idóneas para la excavación, en forma de pala y con fuertes uñas. Si miramos el rostro de cerca vemos otras adaptaciones, como los ojos muy reducidos y prácticamente ocultos bajo la piel y ausencia de orejas, los oídos se encuentran cubiertos por pelo.
La base de su alimentación son las lombrices de tierra que caza en el interior de sus galerías, sus larvas, babosas, materia vegetal, etc. El periodo de reproducción se inicia prácticamente en diciembre o enero y puede ocupar buena parte del año, ya que el cuidado de las crías duraría desde mayo, cuando dan a luz las hembras, hasta julio o agosto, cuando los jóvenes se independizan. Es en esta época cuando son más vulnerables, ya que necesariamente deben salir de la madriguera para iniciar una nueva vida.
Topo ibérico Talpa occidentalis
La morfología del topo ibérico está perfectamente adaptada a la vida subterránea, con un cuerpo cilíndrico cubierto por pelo negro, cola corta y extremidades idóneas para la excavación, en forma de pala y con fuertes uñas. Si miramos el rostro de cerca vemos otras adaptaciones, como los ojos muy reducidos y prácticamente ocultos bajo la piel y ausencia de orejas, los oídos se encuentran cubiertos por pelo.
La base de su alimentación son las lombrices de tierra que caza en el interior de sus galerías, sus larvas, babosas, materia vegetal, etc. El periodo de reproducción se inicia prácticamente en diciembre o enero y puede ocupar buena parte del año, ya que el cuidado de las crías duraría desde mayo, cuando dan a luz las hembras, hasta julio o agosto, cuando los jóvenes se independizan. Es en esta época cuando son más vulnerables, ya que necesariamente deben salir de la madriguera para iniciar una nueva vida.
domingo, 14 de agosto de 2011
Garduña atropellada
Ya he comentado en diversas ocasiones como los mustélidos son las víctimas más frecuentes entre los carnívoros del tráfico de nuestras carreteras. Tal vez sea ésta la principal amenaza que existe en la actualidad a sus poblaciones en Asturias, por la cantidad de bajas que supone. El otro día me encontré con una garduña Martes foina recién atropellada en una carretera local de Tineo, especie que por fortuna no es escasa en territorio asturiano.
La garduña es un mustélido de tamaño mediano, con un cuerpo esbelto y alargado. La cabeza es grande, más clara que el resto del cuerpo, con orejas que sobresalen de la cabeza y aparecen bordeadas de blanco. Presenta una coloración marrón, más o menos oscura, las patas las tiene cortas y de un color más oscuro que el cuerpo.
Lo más típico de la garduña es la mancha blanquecina llamada babero o gorguera, que ocupa toda la garganta y el pecho, y que se divide para alcanzar la parte superior de las patas delanteras. Este babero presenta una impronta específica en cada ejemplar, por lo que se viene utilizando en los trabajos de campo para identificar a los distintos individuos de la especie. Sirve para distnguirla de la marta, que presenta una mancha amarilla más reducida, y especie que ya he indicado alguna vez en el blog.
La garduña es un animal de hábitos crepusculares y nocturnos, y es bastante raro observarla durante el día.
Ocupa una gran diversidad de hábitats, de modo que podemos localizarla en parajes moderadamente humanizados. En Asturias se encuentra desde la costa hasta la montaña por todo el territorio. La mejor manera de localizarla es a través de sus excrementos, que son alargados y aparecen muchas veces curvados. Como su dieta es omnívora, suelen aparecer restos de todo tipo, desde bayas y frutos hasta restos de invertebrados.
Garduña (Martes foina)
La garduña es un mustélido de tamaño mediano, con un cuerpo esbelto y alargado. La cabeza es grande, más clara que el resto del cuerpo, con orejas que sobresalen de la cabeza y aparecen bordeadas de blanco. Presenta una coloración marrón, más o menos oscura, las patas las tiene cortas y de un color más oscuro que el cuerpo.
Lo más típico de la garduña es la mancha blanquecina llamada babero o gorguera, que ocupa toda la garganta y el pecho, y que se divide para alcanzar la parte superior de las patas delanteras. Este babero presenta una impronta específica en cada ejemplar, por lo que se viene utilizando en los trabajos de campo para identificar a los distintos individuos de la especie. Sirve para distnguirla de la marta, que presenta una mancha amarilla más reducida, y especie que ya he indicado alguna vez en el blog.
La garduña es un animal de hábitos crepusculares y nocturnos, y es bastante raro observarla durante el día.
Ocupa una gran diversidad de hábitats, de modo que podemos localizarla en parajes moderadamente humanizados. En Asturias se encuentra desde la costa hasta la montaña por todo el territorio. La mejor manera de localizarla es a través de sus excrementos, que son alargados y aparecen muchas veces curvados. Como su dieta es omnívora, suelen aparecer restos de todo tipo, desde bayas y frutos hasta restos de invertebrados.
jueves, 3 de marzo de 2011
Los mustélidos, víctimas de la carretera
En las carreteras de Salas y Tineo, como ocurre por otro lado en toda Asturias, los mustélidos son los carnívoros que junto con el zorro más bajas sufren en las carreteras. Constituyen una familia compuesta por varias especies muy conocidas que ocupan casi todos los hábitats, sean estos ríos, bosques, campiñas, pueblos, etc. Probablemente es en invierno cuando resultan más vulnerables, ya que la disponibilidad de presas disminuye y necesitan ampliar sus zonas de campeo, por lo cual cruzán más a menudo por las vías asfaltadas.
En las carreteras próximas a los ríos, como ocurre por ejemplo en el corredor del Narcea, las especies que más bajas sufren son las ligadas a los ríos, sobre todo el turón Mustela putorius, aunque en ocasiones afectan a la nutria Lutra lutra, especie más escasa y protegida. Por suerte no son frecuentes los atropellos de nutria, como esta que encontré en las cercanías de Cornellana el invierno pasado.
El problema de los atropellos en carretera es la principal amenaza para muchas especies de animales, y para solucionarlo habría que aumentar el número de pasos de fauna, que es muy escaso.
En las carreteras próximas a los ríos, como ocurre por ejemplo en el corredor del Narcea, las especies que más bajas sufren son las ligadas a los ríos, sobre todo el turón Mustela putorius, aunque en ocasiones afectan a la nutria Lutra lutra, especie más escasa y protegida. Por suerte no son frecuentes los atropellos de nutria, como esta que encontré en las cercanías de Cornellana el invierno pasado.
En las carreteras de monte aparecen otras especies; una de ellas es la marta Martes martes, especie forestal ligada a los bosques caducifolios, parecida a la garduña y que se disingue por su mancha amarilla. Esta la encontré hace unos días en una carretera de Tineo.
También en ocasiones se pueden encontrar ejemplares de tejón o melandru Meles meles, un precioso bicho inconfundible que aún es relativamente frecuente en nuestra campiña, y de hecho se observa alguno fugazmente por las noches junto a las carreteras. Este, ya algo descompuesto, lo encontré en una carretera rural del concejo de Salas.
El problema de los atropellos en carretera es la principal amenaza para muchas especies de animales, y para solucionarlo habría que aumentar el número de pasos de fauna, que es muy escaso.
domingo, 30 de enero de 2011
Toperas
Aproximadamente hacia el mes de diciembre es habitual observar en los pastizales y prados de las sierras de Salas y Tineo la aparición de auténticas redes de toperas. Estos montículos de tierra delatan la presencia de un habitante del mundo subterráneo que raramente sale a la superficie, y por ello es realmente difícil de ver, el topo ibérico Talpa occidentalis. Esta explosión de galerías coincide con el inicio de la época de reproducción para los machos de la especie, que se produce en pleno invierno.
El topo ibérico es un endemismo de la Península Ibérica y es la especie que se encuentra en Asturias, donde encuentra condiciones realmente favorables para vivir. Su óptimo está precisamente en sierras como las de Tineo y Salas, de mediana altitud, humedad suficiente y abundante presencia de ganado que favorecen la abundancia de lombrices de tierra, la presa de la cual se alimenta en mayor medida.
El topo ibérico es un endemismo de la Península Ibérica y es la especie que se encuentra en Asturias, donde encuentra condiciones realmente favorables para vivir. Su óptimo está precisamente en sierras como las de Tineo y Salas, de mediana altitud, humedad suficiente y abundante presencia de ganado que favorecen la abundancia de lombrices de tierra, la presa de la cual se alimenta en mayor medida.
jueves, 23 de diciembre de 2010
rastros en el barro
Una de la mejor forma de detectar la actividad de los mamíferos, dado que resultan por lo general animales difíciles de observar, es localizar sus rastros, en especial excrementos y huellas. Así ocurre con el corzo y el jabalí, dos de las especies más abundantes en los concejos de Salas y Tineo, al igual que en el resto de Asturias.
Aquí tenemos sus huellas en una zona con abundante barro, un sustrato muy adecuado para la impresión de las pisadas, en la del jabalí son apreciables las pezuñas delantera y posterior, aunque no siempre aparecen marcadas estas últimas.
Por su parte las huellas de las pezuñas del corzo marcan sus pezuñas con una característica forma de corazón invertido, y no miden más de 4 cm, claramente más pequeñas que las de sus parientes los ciervos.
Aquí tenemos sus huellas en una zona con abundante barro, un sustrato muy adecuado para la impresión de las pisadas, en la del jabalí son apreciables las pezuñas delantera y posterior, aunque no siempre aparecen marcadas estas últimas.
Por su parte las huellas de las pezuñas del corzo marcan sus pezuñas con una característica forma de corazón invertido, y no miden más de 4 cm, claramente más pequeñas que las de sus parientes los ciervos.
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