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sábado, 2 de junio de 2012

LOBO¡¡¡

Es una hora temprana de la mañana, aunque no excesivamente. Voy subiendo un puerto de montaña del concejo de Allande por el que he pasado ya muchas veces en mi vida. De pronto, una sombra se cruza en mi camino, es sólo un instante, pero he visto tantas veces esa silueta en documentales, en fotografías, que no me cabe ninguna duda. Es un lobo¡¡¡


Paro mi coche inmediatamente, me bajo y me asomo al borde de la carretera, y allí está, mirándome, evaluándome y preguntándose quién soy. Poco a poco se va alejando por el sendero de montaña, hacia el norte, en dirección al concejo de Tineo. Una o dos veces más se detiene y vuelve a lanzarme una mirada furtiva antes de desaparecer definitivamente.


Hace poco tiempo contaba en otra entrada unas cuantas cosas sobre el lobo ibérico. Esta es sólo para decir que he visto uno, al fin, que lo he disfrutado y que ese momento quedará por siempre en mi memoria.

domingo, 27 de noviembre de 2011

Rastros de jabalí

Hace unos días me encontré con un rastro muy llamativo de jabalí Sus scrofa sobre el barro en una sierra de Tineo. Muy llamativo y muy curioso. El jabalí deja una huella inconfundible, por la presencia de las pezuñas secundarias, muy marcadas, por detrás de las pezuñas anteriores, formando un ángulo con las mismas. Las pezuñas anteriores aparecen en diferentes formas, normalmente abiertas hacia afuera cuando el animal está en carrera.


Por otra parte, las pezuñas anteriores aparecen cerradas hacia dentro cuando el animal va tranquilo, andando al paso.


Lo curioso es que las dos fotos anteriores las hice una detrás de la otra, y parecen pertenecer al mismo ejemplar. Quizá no sabía muy bien a que paso ir, o quizá, como están hechas en un día de caza, pertenecen a un animal asustado y espantado por alguna partida.

jueves, 20 de octubre de 2011

Más sobre corzos

La vida de un joven corzo llega a su fin, de manera prematura y dramática, un nuevo animal atropellado en el corredor del Narcea, hace unos días, cerca de Bárzana, en el concejo de Salas.



Como ya digo, me parece un joven por el tamaño. Los partos de las hembras de corzo tienen lugar a finales de la primavera, y la cría se queda  junto a la madre por el plazo de un año, hasta que tiene lugar el parto siguiente. Tras independizarse, las hembras jóvenes suelen permanecer cerca del territorio materno, mientras que los machos se dispersan buscando nuevas áreas. Tal vez fuese lo que trataba de hacer nuestro pobre corzo, y por ello estaba cruzando la carretera.


Entre las formas de reconocer a los corzos está el estudio de sus huellas, como ya comenté en una entrada anterior
y también la detección de sus excrementos. Los que yo he encontrado suelen estar en pequeños montones, muy juntos  y sueltos unos de otros, entre la vegetación por donde transitan.  Pueden confundirse, por ejemplo, con los de oveja, aunque por regla general estos aparecen mucho más dispersos, y si forman montón están muy pegados entre ellos.

Excrementos de corzo

Excrementos de oveja

Los excrementos de corzo tienen forma de grano de café, con un extremo puntiagudo y el otro redondeado, son alargados (14x6 mm), negros y brillantes.  Los de oveja son similares, aunque más cilíndricos y no tan brillantes.

Excrementos de corzo

Excrementos de oveja

martes, 5 de julio de 2011

Raposo

Hace unos días me encontré con un zorro o raposo Vulpes vulpes atropellado en el corredor del Narcea, en el concejo de Salas. Ya he comentado varias veces lo peligrosa que es esta carretera para la fauna, rodeada de prados y setos, sin un paso para la fauna y donde se alcanzan buenas velocidades.


Aunque el raposo es un carnívoro muy ubiquista y perfectamente adaptado a la cercanía del hombre, no resulta fácil de observar. La mejor forma de detectar su presencia es a través de los rastros. Las huellas del zorro son más pequeñas, alargadas y ovaladas que las del perro y el lobo; las uñas delanteras están muy afiladas y se marcan muy bien.


Por su parte, los excrementos son de tamaño muy variable, (dependen de la edad, sexo y tamaño del animal)y suelen estar divididos en varios cuerpos. Muchas veces son oscuros y tienen forma alargada, pero su color y olor varán enormemente dependiendo de la alimentación del animal. Así, pueden tener restos de pelos, huesos, semillas, etc. Es típico encontrarlos sobre algún punto prominente, como una piedra en el camino.


En varias zonas me he encontrado con excrementos con diversos restos de coleópteros, reflejo de la dieta absolutamente omnivora del astuto raposo, un animal que se adapta a todo.

miércoles, 19 de enero de 2011

Ardilla roja atropellada

La ardilla roja (Sciurus vulgaris) es uno de los más bellos habitantes de los ecosistemas forestales asturianos. En los municipios de Salas y Tineo ocupa sobre todo los montes de pinos, que pueblan algunas sierras. No es un animal fácil de observar ya que en raras ocasiones baja al suelo, moviéndose habitualmente entre los árboles. Es en invierno donde debido a la escasez de alimento debe realizar mayores desplazamientos, y cuando es más susceptible a ser atropellada al cruzar alguna carretera, como esta pobrecilla que me encontré esta tarde en una carretera de Tineo, tan reciente que parece dormida.



Espero tener la oportunidad de fotografiar alguna viva dentro de poco.

La sistemática de las ardillas en la Península Ibérica es difícil, habiéndose reconocido hasta 6 o 7 subespecies pertenecientes a 3 grupos diferentes. Las asturianas parecen pertenener a la subs. numantius, de coloración rojiza más oscura, englobada a su vez en el grupo numantius segurae del norte peninsular, adaptadas a vivir en bosques de coníferas.