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lunes, 16 de abril de 2012

Bombílidos

Los bombílidos son para mí otro de esos grupos de bichos alucinantes que nos rodean sin que nos demos cuenta, con un comportamiento y costumbres sorprendentes a medida que los conoces. Constituyen una familia de dípteros, o sea moscas, no demasiado numerosa. Se parecen a un grupo de pájaros, los colibríes, y a un lepidóptero, la esfinge colibrí, en que pueden quedarse suspendidos en el aire y libar las flores con la ayuda de una larga lengua de las que están provistos. Para ello baten sus alas a gran velocidad de manera que se quedan prácticamente quietos.

Bombylius major

Tienen colores pardos y presentan gran vellosidad a lo largo de su cuerpo, además al volar emiten un zumbido especial, por eso en inglés se las denomina beeflies o moscas abeja. Precisamente por ayudarse de su larga trompa para libar parecen más especializadas en plantas de corola estrecha, por ejemplo las boraginaceas, como es el caso de este ejemplar que me encontré hace pocos días sobre una mata de Pentaglottis sempervirens, una de nuestras boraginaceas más típicas, en las riberas del Narcea, en Tineo.


Buscando en internet y en la bibliografía lo he identificado como Bombylius major, aunque espero que en Biodiversidad Virtual me lo confirmen. También logré obtener alguna foto de su parte inferior, en la que presenta algo más de colorido. Otra cosa curiosa de estos insectos es que son parásitas de avispas y abejas solitarias terrestres, cerca de sus nidos ponen los huevos y de ellas se alimentan las larvas.




jueves, 5 de enero de 2012

Las moscas forenses

Entre los pocos insectos que podemos encontrar estos días en nuestros paseos por la naturaleza, quizá los que más abunden sean los dípteros, es decir, las moscas. Moscas hay de todos los tamaños, pero las más pequeñas no suelen soportar los fríos del invierno, o bien lo hacen refugiadas en nuestras casas. Por eso las que vemos al aire libre en estas fechas suelen ser medianas o grandes.


Los califóridos son un grupo de moscas que responden a la imagen que todo el mundo se hace de este grupo de insectos, de tamaño medio a grande, bastante compactas, con un abdomen redondeado u oval y con una coloración metálica. Se diferencian de otros dípteros por diversas características, entre los que la más visible es la vena Rs, que es bifurcada. Comprenden alrededor de 1500 especies en el mundo.


Mosca de la carne Calliphora vomitoria


Los califóridos son descomponedores de carroña muy eficientes, lo que entre otras cosas las hace muy importantes en el campo forense, indicando por ejemplo el intervalo post-mortem, eso que tantas veces hemos visto en las series de televisión y tanto nos intrigaba preguntándonos cómo demonios podía saberse. No todos los califóridos sobreviven al invierno, los que sí lo hacen son las especies del género Calliphora.



A las moscas de este género se las llama "moscas de la carne", por esa costumbre de poner los huevos en la carne en descomposición, donde se alimentan las larvas. también se caracterizan por su color azul metálico y su zumbido al volar. 

En Asturias existen dos especies, muy parecidas, C.vicina y C.vomitoria. Se diferencian porque Calliphora vicina tiene sus mejillas de un color naranja brillante. Estas moscas que he fotografiado hace unos días, en una jornada soleada en las sierras de Tineo, probablemente son Calliphora vomitoria.



martes, 13 de diciembre de 2011

Un par de sírfidos

Hace tiempo que no salgo de campo por Salas o Tineo y tengo un poco descuidado el blog. Por eso he decidido recuperar alguna de las observaciones que tengo en el tintero, y he recurrido a los sírfidos, uno de mis grupos favoritos entre los insectos, preciosas moscas polinizadoras con brillantes colores. Se trata de dos especies que registré en el mes de octubre en Salas, constituyendo los dos extremos de tamaño del grupo.


La primera de ellos es Milesia crabroniformis, el sírfido de mayor tamaño de la entomofauna asturiana, midiendo entre 22 y 25 mm. Se llama así porque guarda un gran parecido con la avispa Vespa crabro, con lo cual logra despistar a sus depredadores, fenómeno que se conoce como mimetismo batesiano. Se encuentra en el sur de Europa y norte de África, aunque no es muy abundante, desde junio a octubre.

Milesia crabroniformis


 Quizá no sólo guarde parecido en su aspecto sino también en su comportamiento, de hecho estos ejemplares que localicé en las sierras de Salas parecía que estaban cazando, al acecho de enjambre de otras moscas y aparentemente volando tras ellas. Por ello me tuvo bastante tiempo desconcertado, hasta que mis compañeras Marián y Piluca me ayudaron en la identificación.



La segunda es la conocida como mosca cernidora de invierno Episyrphus balteatus, un sírfido pequeño, de brillantes tonos y aproximadamente 10 mm de largo, cuyas larvas son depredadoras de áfidos, por lo cual se ha utilizado como un agente biológico en las plagas de pulgón. Los adultos, como todos los sírfidos, son activos polinizadores.

Episyrphus balteatus

A pesar de su pequeño tamaño, y como ocurre a veces en el sorprendente mundo de los insectos, esta especie es un activo migrador. En el reino Unido están documentadas verdaderas invasiones de estas pequeñas e inofensivas moscas, que causan gran alarma por su parecido con las avispas, la última de ellas tuvo lugar en el verano de 2004.



martes, 13 de septiembre de 2011

No son mosquitos...son típulas

Las típulas constituyen un claro ejemplo de los prejuicios que guardamos los humanos respecto a muchos insectos. Son parecidos, grandes patas muy frágiles, cuerpo largo, alas alargadas...pero son incapaces de chupar, ya que tienen el aparato bucal muy modificado. Todo lo más, chupan agua, sales minerales o nectar, o incluso puede que no se alimenten en fase de adultos; en fase de larva, eso sí, devoran gran cantidad de materia vegetal. Algunas especies viven junto a nosotros, pero los delata su vuelo torpe y errático, dándose de cabeza contra las paredes.

La mayor de todas es la típula gigante Tipula maxima, que alcanza hasta 60 mm, color pardo y las alas con unas manchas muy características. Viven en prados húmedos, en la cercanía de corrientes de agua, y estos días andan de juegos nupciales, como otros muchos insectos. Esta pareja la fotografié en una turbera en una sierra de Tineo, la misma donde localicé la pareja de libélulas que anoté hace unos días. Paa aparearse ponen en contacto sus aparatos genitales respectivos, situados al final del abdomen, con lo cual parece uno prolongación del otro.


Al igual que con otras especies de insectos (libélulas, moscas y mosquitos por ejemplo) el ciclo de desarrollo de las típulas incluye una fase acuática, en la cual vivirán las larvas antes de continuar su desarrollo entre la vegetación. Por ello, después de la cópula la hembra pone sus huevos en los bordes húmedos cubiertos de musgo de los estanques, acequias y arroyos, como vemos hacer a esta hembra  


Un órgano característico de todos los dípteros son los halterios, estructuras claviformes (en forma de maza) que no son más que las alas posteriores modificadas. han evolucionado como órganos que ayudan al insecto para  indicar su posición cuando está volando. Aquí las vemos en detalle.