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lunes, 10 de diciembre de 2012

Joven de lavandera cascadeña

En la localidad de Salas descubro a un ejemplar de lavandera cascadeña Motacilla cinerea, buscando invertebrados cerca del río. Su imagen se refleja en el agua como un espejo, con reflejos de gris y amarillo. Es un juvenil del año, apenas presenta la zona anal coloreada de amarillo, con un ligero tinte en el pecho, las coberteras alares son grisáceas y no negras, la garganta es completamente blanca, sin asomo de negro, y apenas apunta una ceja por encima del ojo. Sus patas son de color carne, casi transparentes. Probablemente se trata de una hembra.


Las lavanderas cascadeñas permanecen todo el año ligadas a los sistemas acuáticos, bien sean pequeños arroyos, ríos, charcas, embalses...ya que están especializadas en capturar invertebrados en la superficie del agua. No son escasas, pero en esta época aumenta su número por la llegada de invernantes de otras zonas de Europa. Aunque esta arribada se aprecia más en la costa, probablemente este juvenil pertenece a las poblaciones nativas. Se diferencia bien de otras lavanderas por su cola más larga, que menea constantemente, y su reclamo, muy metálico.




jueves, 10 de marzo de 2011

Lavandera cascadeña

La lavandera cascadeña Motacilla cinerea es un habitante de los ríos, preferentemente de aquellos de curso rápido y aguas limpias, en cuyas proximidades permanece casi toda su vida. En Asturias es frecuente en muchas zonas, aunque nunca abundante debido a sus exigencias de hábitat. En Salas y Tineo las condiciones favorables para su desarrollo se dan en diversos ríos y arroyos, y se encuentran varias parejas, como una que tengo localizada en torno al río Nonaya, cerca de Salas.


Los ejemplares tienen unos cuantos posaderos habituales en el lecho del río, desde los cuales acechan las presas de las que se alimentan, que son larvas de dípteros y otros invertebrados acuáticos. Estos días andan las lavanderas más revolucionadas de lo habitual, ya que empezarán pronto a construir el nido, en alguna construcción de piedra que se encuentre dentro de su área de campeo.


El ejemplar de la fotografías anteriores es el macho de la pareja, reconocible por tener la garganta negra; la hembra carece de este rasgo del plumaje.